Cuando la página no alcanza

Hablar con alguien

Hay problemas que no se resuelven leyendo. Estos son los lugares donde atiende una persona, y ninguno te puede cobrar por atenderte.

Cada problema tiene su puerta.

Ir al lugar equivocado hace perder semanas. Esto es qué resuelve cada quién.

El Defensor del Consumidor Financiero

Para qué sirve

Cuando un banco, cooperativa o entidad vigilada te cobró de más, no te respondió o te trató mal.

Cómo llegar

Toda entidad vigilada está obligada a tener uno, y es independiente de la entidad. Pregunta por él en la oficina o búscalo en la página del banco.

Gratis. La ley dice expresamente que no puede costarte nada.

La Superintendencia Financiera

Para qué sirve

Cuando la entidad no responde, o cuando quieres que el reclamo quede en un registro oficial.

Cómo llegar

Puedes poner la queja directamente, sin pasar primero por el Defensor. Son caminos separados y tú eliges.

Gratis.

Reclamo directo a la entidad

Para qué sirve

El primer paso para casi todo: un cobro raro, un descuento que no reconoces.

Cómo llegar

Pídelo por escrito y guarda el número de radicado. Ese papel es lo que te sirve después si toca escalar.

Gratis.

Policía o Fiscalía

Para qué sirve

Si hay amenazas, intimidación o presión de un prestamista informal. Eso ya no es una deuda: es un delito.

Cómo llegar

Denuncia. No tienes que pagar para poner una denuncia y no necesitas abogado para hacerlo.

Gratis.

Bueno saberlo

Tres cosas que casi nadie te dice.

  • Puedes escoger a dónde ir: a la entidad, al Defensor del Consumidor Financiero o a la Superintendencia. No tienes que agotar uno para pasar al otro.
  • Para pleitos de monto menor contra una entidad vigilada, la Superintendencia Financiera puede resolver sin que necesites abogado.
  • Ninguno de estos trámites cuesta plata. Si alguien te ofrece gestionarlos por una tarifa, desconfía.

Si te están amenazando, eso no es una deuda.

Cobrar con amenazas, intimidación o presión sobre tu familia es un delito, aunque tú sí debas la plata. Deber no le da a nadie derecho a asustarte.

Denunciar no cuesta y no necesitas abogado para hacerlo.

Aquí no publicamos teléfonos ni direcciones. Cambian, y llamar a un número viejo cuando estás en problemas es peor que no tener el número. Cada entidad tiene su enlace oficial arriba: ahí siempre está el dato correcto y actualizado.

Si estás en peligro inmediato, la línea de emergencias nacional es el 123.

¿Todavía no tienes cuenta?

Casi todo lo demás empieza ahí, y pide menos requisitos de los que crees.

Ver cómo abrir una