Antes de mover plata

No caer en estafas

A quien nunca ha podido acceder a un crédito le ofrecen préstamos fáciles todo el tiempo. Casi ninguno es real. Estas son las trampas y cómo se reconocen.

Cinco señales que valen para todas.

Las estafas cambian de nombre cada año, pero el mecanismo es siempre el mismo. Si te aprendes estas cinco, reconoces incluso las que todavía no existen.

  1. Si toca pagar por adelantado, es estafa

    Préstamo, premio, subsidio o trabajo: nada legítimo te cobra antes de darte algo.

  2. Si te meten prisa, es estafa

    «Es hoy o se pierde» existe para que no te dé tiempo de pensar ni de preguntarle a alguien.

  3. La clave y el código no se comparten

    Ni con el banco, ni con la policía, ni con tu jefe. Nadie legítimo los pide.

  4. Si es demasiado bueno, no es

    Ganancias garantizadas, préstamos sin requisitos y sueldos irreales son el anzuelo.

  5. Consúltalo con alguien antes de mover plata

    El estafador necesita que decidas solo y rápido. Contarlo en voz alta rompe el hechizo.

Una por una

Así se ven por dentro.

El préstamo que pide plata por adelantado

«Préstamo aprobado sin codeudor ni Datacrédito. Solo consigna $150.000 de estudio de crédito y hoy mismo te desembolsamos.»

Lo que la delata

Ninguna entidad legal te cobra por adelantado para prestarte. Los costos se descuentan del desembolso, nunca antes.

Cómo funciona

  • Contactan por WhatsApp, Facebook o mensaje de texto.
  • Aprueban rapidísimo y sin revisar nada, que es justo lo que quiere oír quien nunca ha podido acceder a un crédito.
  • Piden una consignación por «estudio», «seguro», «papeleo» o «impuesto».
  • Cuando consignas, piden otra. Y otra. Nunca llega el préstamo.

Si ya caíste

Guarda los chats, el comprobante de consignación y el número. Denuncia. No sigas consignando con la esperanza de recuperar lo anterior: eso es exactamente lo que esperan que hagas.

La llamada que dice ser del banco

«Le habla seguridad de su banco. Detectamos un movimiento raro. Para bloquear la tarjeta necesito que me confirme la clave y el código que le acaba de llegar.»

Lo que la delata

Tu banco nunca te va a pedir la clave ni el código del mensaje. Nunca. Quien te lo pide no es tu banco, aunque en la pantalla aparezca el nombre del banco.

Cómo funciona

  • Llaman con un número que se parece al del banco: el identificador de llamadas se puede falsificar.
  • Meten prisa y susto: «su plata está en riesgo ahora mismo».
  • Piden la clave, el código de verificación o que instales una aplicación para «revisar».
  • Con ese código entran a tu cuenta y la vacían.

Si ya caíste

Cuelga y llama tú al número que aparece en la tarjeta o en la página oficial del banco, nunca al que te llamó. Reporta de una vez y pide el número de radicado.

La pirámide

«Metes $500.000 y en un mes te devuelvo $700.000. Y si traes a alguien, ganas más.»

Lo que la delata

Rentabilidad alta, rápida y garantizada no existe. Y si te pagan por traer gente, la plata sale de los que entran después, no de un negocio.

Cómo funciona

  • Al principio sí pagan, y eso hace que la gente meta más y convenza a la familia.
  • El negocio nunca produce nada: le pagan a los viejos con la plata de los nuevos.
  • Cuando dejan de entrar personas, se cae y la plata desaparece.
  • Los últimos en entrar, que suelen ser los vecinos y familiares de quienes ya estaban, lo pierden todo.

Si ya caíste

Denuncia. Y no metas más plata para «recuperar»: en una pirámide, el que sale de últimas siempre pierde.

El premio que no jugaste

«¡Felicitaciones, ganó una moto! Para reclamarla consigne $200.000 de impuestos y trámites.»

Lo que la delata

Un premio de verdad no te cobra por entregártelo. Y no se gana una rifa en la que nunca participaste.

Cómo funciona

  • Llega por mensaje, llamada o redes, con logos de marcas conocidas.
  • Piden una consignación por «impuestos», «bodegaje» o «envío».
  • A veces piden datos personales, que es lo que en realidad venían buscando.

Si ya caíste

No consignes nada más. Si diste datos personales, avísale a tu banco y cambia las claves.

El trabajo que cobra por darte trabajo

«Vacante disponible, pago diario. Solo debe pagar $80.000 del curso y el uniforme para empezar el lunes.»

Lo que la delata

Un empleo de verdad no te cobra por contratarte. Si te piden plata para empezar a trabajar, no hay trabajo.

Cómo funciona

  • Ofrecen sueldos muy por encima de lo normal para el oficio.
  • Piden pago por curso, uniforme, examen médico o «carné».
  • Después del pago desaparecen, o el trabajo resulta ser reclutar a más gente.

Si ya caíste

Guarda la conversación y el comprobante. Denuncia. Si te pidieron documentos, revisa que no hayan abierto productos a tu nombre.

Si ya te pasó, no es culpa tuya.

Los estafadores son profesionales y trabajan con prisa, susto y esperanza. Caer no significa que seas ingenuo: significa que te agarraron en el momento en que necesitabas que fuera cierto.

Lo único que sí es un error es callarse por vergüenza. Denunciar es gratis, no necesitas abogado, y es lo que permite que agarren al que lo hizo antes de que se lo haga a otro.

Qué hacer hoy mismo

  1. Deja de consignar. Nada de lo que pidan va a devolverte lo anterior.
  2. Guarda todo: chats, números, comprobantes, nombres.
  3. Si diste claves o códigos, llama a tu banco al número de la tarjeta y bloquea.
  4. Denuncia ante la Fiscalía.
  5. Si la entidad involucrada es vigilada, pon también la queja en la Superfinanciera.

Los préstamos de verdad se ven distinto.

Existen programas públicos y microcrédito formal para quien no tiene historial. No cobran por adelantado.

Ver los programas reales